DIA #5 – San Agustín Roscelli

ORACIÓN INICIAL 

¡Ayúdame, Espíritu divino, a ser constante en mi vida espiritual, a que mi vida esté impregnada de la sabiduría divina para crecer en santidad! ¡Concédeme la gracia, Espíritu de sabiduría, de poner siempre en todo lo que haga mi corazón a Jesús! Amén. 

UNA PINCELADA HISTÓRICA

Fue un sacerdote italiano fundador de la Congregación de las Hijas de la Inmaculada Concepción. Nació en Italia el 27 de julio de 1818 en una familia muy pobre. Fue bautizado el mismo día porque se temía por su vida. A pesar de sus escasos recursos pudo estudiar para ser sacerdote y fue enviado a Génova.  Muchos jóvenes llegaban a la ciudad en busca de suerte, gracias al desarrollo industrial del que gozaba en aquel momento Génova. Entre ellos había muchas jovencitas que buscando un mejor estilo de vida eran explotadas o seducidas y luego abandonadas con un niño al cual criar completamente solas. Don Agustín pasaba todas las mañanas en su confesionario, escuchando y consolando, siempre disponible.

Guiado por el Espíritu Santo y su sentido práctico, logró abrir junto a varias catequistas un pequeño taller de corte y costura, para ayudar a estas jóvenes no solo con trabajo, sino también espiritualmente. La iniciativa fue tan exitosa que pronto encontró varios benefactores. Las oraciones y meditaciones de Agustín hicieron madurar, en las catequistas, el deseo de consagrarse al Señor y, con el visto bueno del papa Pío IX, el 15 de octubre de 1976, nació el Instituto de las Hermanas de la Inmaculada Concepción en Génova. El Padre Agustín falleció en Génova el 7 de mayo de 1902 como un “pobre cura” como él mismo eligió ser recordado después de su muerte. Fue pobre porque fue humilde. Vivió siempre una caridad admirablemente evangélica y generosamente apostólica.

¿QUERÉS IMITAR LAS VIRTUDES DE LOS SANTOS? 

Perteneciente a una familia pobre en medios materiales, pero rica en la fe y en virtudes cristianas, sintió el llamado al sacerdocio siendo muy joven, gracias a una misión que animó San Antonio María Gianelli, quien hoy también es santo.

Su formación hacia el sacerdocio la realizó en la ciudad de Génova. Allí vivió tiempos difíciles y tuvo que afrontar varios desafíos económicos que supo sobrellevar gracias a su gran fuerza de voluntad, su tenacidad, la intensa oración y al corazón de algunas personas que le brindaron su apoyo. Fue gracias a la ayuda recibida de muchas personas que logró ser ordenado sacerdote. 

PARA MEDITAR… 

El Papa Francisco convocó a “terminar con la pandemia de la pobreza” y aseguró que de la crisis generada por el coronavirus “se sale mejor o peor, no se sale igual”.

“Cuando salgamos de esta pandemia, no podremos seguir haciendo lo que veníamos haciendo, y cómo lo veníamos haciendo. No, todo será distinto. Todo el sufrimiento no habrá servido de nada si no construimos entre todos una sociedad más justa, más equitativa. Si no trabajamos para terminar con la pandemia de la pobreza en el mundo, con la pandemia de la pobreza en el país de cada uno de nosotros, en la ciudad en donde vive cada uno de nosotros, este tiempo habrá sido en vano”. 

 Y concluyó que “de las grandes pruebas de la humanidad, y entre ellas de la pandemia, se sale o mejor o peor, no se sale igual”.

IMÁN DE SANTIDAD

San Agustín Roscelli llegó a ser ordenado sacerdote gracias a su gran fuerza de voluntad, su tenacidad, la intensa oración y al corazón de algunas personas que le brindaron su apoyo. ¿Estás dispuesto a recibir apoyo de otras personas? En muchas ocasiones el Señor se manifiesta a través del amor de nuestro prójimo.

ORACIÓN FINAL

Señor Dios todopoderoso, que de entre tus fieles elegiste a San Agustín Roscelli para que manifestara a sus hermanos el camino que conduce a Ti, concédenos que su ejemplo nos ayude a seguir a Jesucristo, nuestro Maestro, para que logremos así alcanzar un día, junto con nuestros hermanos, la gloria de tu Reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.



 

Padre Marcelo

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

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