DÍA #6 – Santa Maria Goretti

ORACIÓN INICIAL 

¡Ayúdame, Espíritu divino, a ser constante en mi vida espiritual, a que mi vida esté impregnada de la sabiduría divina para crecer en santidad! ¡Concédeme la gracia, Espíritu de sabiduría, de poner siempre en todo lo que haga mi corazón a Jesús! Amén. 

UNA PINCELADA HISTÓRICA

Nació en Italia el 16 de octubre de 1890, la segunda de seis hijos de un matrimonio de campesinos, A los once años hizo su primera comunión haciéndose, desde entonces, el firme propósito de morir antes que cometer un pecado. En la misma finca donde vivía María trabajaba Alejandro Serenelli, quien se enamoró de María que en ese entonces contaba con doce años. Serenelli, a causa de lecturas impuras, se dedicó a buscar a María haciéndole propuestas que la santa rechazaba haciendo que se sintiera despreciado. El 5 de julio de 1902 Serenelli fue en busca de María, quien estaba sola en su casa, y al encontrarla la invitó a ir a una recámara de la casa a lo que María se negó por lo que aquél se vio obligado a forzarla. María se negaba advirtiéndole a Serenelli que lo que pretendía era pecado y que no accedería a sus pretensiones por lo que éste la atacó con un cuchillo, clavándoselo catorce veces. María no murió inmediatamente, fue trasladada al hospital de San Juan de Dios donde los médicos la operaron sin anestesia -porque no había- y durante dos horas la santa soportó el sufrimiento ofreciendo a Dios sus dolores.

Antes de morir, un día después del ataque, María alcanzó a recibir la comunión y la unción de los enfermos e hizo público su perdón a Serenelli. Éste, después de 27 años de cárcel, fue liberado y acudió a pedir perdón a la madre de la santa, quien no solo lo perdonó, sino que lo defendió en público alegando que si Dios y su hija lo habían perdonado, ella no tenía porque no perdonarlo. El día de la canonización acompañaron a Pío XII la madre, dos hermanas y un hermano de María. 

¿QUERÉS IMITAR LAS VIRTUDES DE LOS SANTOS?

El 5 de julio, a unos cuarenta metros de la casa, están trillando las habas en la tierra. Alessandro lleva un carro arrastrado por bueyes. Lo hace girar una y otra vez sobre las habas extendidas en el suelo. Hacia las tres de la tarde, en el momento en que María se encuentra sola en casa, Alessandro dice:

-“¡María!, grita Alessandro. -¿Qué quieres? -Quiero que me sigas. -¿Para qué? -¡sígueme! -Si no me dices lo que quieres, no te sigo”.

Ante semejante resistencia, el muchacho la agarra violentamente del brazo y la arrastra hasta la cocina y cierra la puerta. La niña grita, pero el ruido no llega hasta el exterior. Al no conseguir que la niña se someta, Alessandro la amordaza y esgrime un puñal. María se pone a temblar pero no sucumbe. Furioso, el joven intenta con violencia arrancarle la ropa, pero María se deshace de la mordaza y grita:

-No hagas eso, que es pecado. Poco cuidadoso del juicio de Dios, el muchacho levanta el arma: -Si no te dejas, te mato. Ante aquella resistencia, la atraviesa a cuchilladas. La niña se pone a gritar: -¡Dios mío! ¡Mamá!, y cae al suelo.

PARA MEDITAR… 

Es conocida la lucha con que tuvo que enfrentarse, indefensa, esta virgen; una turbia y ciega tempestad se alzó de pronto contra ella. En aquellos momentos de peligro y de crisis, podía repetir al Redentor aquellas palabras de “La imitación de Cristo”: “Si me veo tentada y zarandeada por muchas tribulaciones, nada temo, con tal de que tu gracia esté conmigo. Ella es mi fortaleza, ella me aconseja y me ayuda. Ella es más fuerte que todos mis enemigos.” Así, fortalecida por la gracia del cielo, a la que respondió con una voluntad fuerte y generosa, entregó su vida sin perder la gloria de la virginidad.

En la vida de esta humilde niña podemos contemplar un espectáculo no sólo digno del cielo, sino digno también de que lo miren, llenos de admiración y veneración, los hombres de nuestro tiempo. Aprendan los padres y madres de familia cuán importante es el que eduquen a los hijos que Dios les ha dado en la rectitud, la santidad y la fortaleza, en la obediencia a los preceptos de la religión católica, para que, cuando su virtud se halle en peligro, salgan de él victoriosos, íntegros y puros, con la ayuda de la gracia divina.

IMÁN DE SANTIDAD

¡Qué importante es la virtud de la pureza! En el mundo en que vivimos esta virtud no es valorada, pero a los ojos de Dios es hermosa. Te invito a que sigas el ejemplo de María Goretti y que cuides la virtud de la pureza. 

ORACIÓN FINAL

Señor Dios, que eres fuerza de las almas inocentes y te complaces en los corazones limpios, tú que otorgaste a santa María Goretti la palma del martirio en la edad juvenil, concédenos, por su intercesión,  la constancia en tus mandamientos, el perdonar a los que nos ofenden y darnos a nosotros también, así como a esta virgen le diste la victoria en el combate, la posibilidad de que podamos librar el nuestro, tomados de la mano de Maria.  Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo y Señor Nuestro que vives y reina en unidad con el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

 

Padre Marcelo

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

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