DÍA #13 – San Arnoldo Janssen 

ORACIÓN INICIAL 

¡Ayúdame, Espíritu divino, a ser constante en mi vida espiritual, a que mi vida esté impregnada de la sabiduría divina para crecer en santidad! ¡Concédeme la gracia, Espíritu de sabiduría, de poner siempre en todo lo que haga mi corazón a Jesús! Amén. 

UNA PINCELADA HISTÓRICA

San Arnoldo Janssen fue fundador de tres congregaciones religiosas: Misioneros del Verbo Divino, Misioneras Siervas del Espíritu Santo y Siervas del Espíritu Santo de la Adoración Perpetua. Nació el 5 de noviembre de 1837 en Alemania y fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1861. Fue asignado a enseñar ciencias naturales y matemáticas en la escuela secundaria de Bocholt. Por su profunda devoción al Sagrado Corazón de Jesús fue nombrado director diocesano del Apostolado de la Oración. Desde este apostolado, Arnoldo buscó abrirse también a cristianos de otras denominaciones. En 1873 renunció a su cargo docente y fundó “El pequeño mensajero del Corazón de Jesús”. En esta revista mensual ofrecía noticias misionales y animaba a los católicos de lengua alemana a hacer más por las misiones.

Arnoldo inauguró la primera casa misionera en Holanda y dio comienzo a la Congregación de los Misioneros del Verbo Divino. En 1879 partieron los dos primeros misioneros hacia China, uno de ellos era José Freinademetz. El 8 de diciembre de 1889 fundó la congregación de las “Siervas del Espíritu Santo”. Las primeras Hermanas partieron hacia Argentina en 1895. Arnoldo murió el 15 de enero de 1909. Su vida fue una permanente búsqueda de la voluntad de Dios, de confianza en la providencia divina y de duro trabajo.  Testimonio de la bendición divina sobre su obra es el ulterior desarrollo de la misma: más de 6.000 misioneros del Verbo Divino trabajan hoy en 70 países. Las misioneras Siervas del Espíritu Santo son más de 3.800 hermanas y más de 400 las Siervas del Espíritu Santo de Adoración Perpetua. 

¿QUERÉS IMITAR LAS VIRTUDES DE LOS SANTOS?

Las raíces de la espiritualidad del P. Arnoldo se encuentran en primer lugar en su familia, en particular en lo que heredó de sus padres. Así que nos preguntamos ahora: ¿Cómo el P. Arnold aprendió desde la infancia a seguir a Jesús? ¿Qué le dieron sus padres a lo largo de su vida? De sus padres el P. Arnoldo aprendió a seguir a Jesús, el Verbo de Dios encarnado, seguir al Verbo Divino que se convirtió en un ser humano.  Nosotros, por lo tanto, ahora podemos decir: seguir a Jesús en la forma de San Arnoldo significa seguir a Jesús como la Palabra de Dios, que se ha convertido en un ser humano. Y eso significa para nosotros en sentido general lo que expresó San Arnoldo en el año 1904: “En la contemplación de su santa vida debemos tratar de entrar en el santuario de su corazón, admirar y adorar las virtudes e imitarlas tanto como nos sea posible”.

PARA MEDITAR…

El texto de la carta a los Hebreos (10, 7) “Aquí estoy para realizar tu voluntad, Dios mío” era el texto que citaba con más frecuencia y que trataba de poner en práctica en su vida. A los primeros dos misioneros dio este consejo: “Vayan a China. Ignoren lo que les prepara el Señor, sí hará que fructifiquen sus esfuerzos o no… Enfrenten el futuro, que no conocen, con confianza. En esta noche oscura caminen tomados de la mano de un Dios que ama” (Pequeño Mensajero, 28.6.1879. Homilía del Fundador con motivo del envío de los PP. Anzer y Freinademetz). Tales consejos sonaban auténticos, ya que él mismo trataba de vivir de ese modo. Estas palabras, en efecto, nos dan la llave de toda su espiritualidad.

IMÁN DE SANTIDAD

Las raíces de la fe de San Arnoldo se encuentran en su familia. La familia es nuestra Iglesia doméstica. Hoy, te invito a que puedas vivir el amor de Dios en tu familia, más allá de que en tu casa no se comparta la fe. Si nunca has compartido la fe con tus familiares tal vez sea un buen momento para buscar el modo de cómo comenzar. 

ORACIÓN FINAL

Señor, que amas a todos y enviaste a Jesús, el Verbo Divino, para congregar en la unidad a tus hijos dispersos por el mundo. Te damos gracias porque, por medio de Arnoldo promoviste una acción misionera, impulsado por “el vayan y enseñen a todos”, y que hoy abraza a los cinco continentes. Renueva en nosotros la gracia de la santidad, de manera que podamos vivir plenamente el Evangelio y así mostraremos tu Iglesia al mundo, como sacramento universal de salvación. Amén.

 

Padre Marcelo

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

 

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