DÍA #15 – San Miguel Febres Cordero

ORACIÓN INICIAL 

¡Ayúdame, Espíritu divino, a ser constante en mi vida espiritual, a que mi vida esté impregnada de la sabiduría divina para crecer en santidad! ¡Concédeme la gracia, Espíritu de sabiduría, de poner siempre en todo lo que haga mi corazón a Jesús! Amén. 

UNA PINCELADA HISTÓRICA

Nació en Ecuador, el 7 de noviembre de 1854, sus padres tuvieron una gran tristeza al ver que el niño tenía los pies deformes. Pero sucedió que un día observando un rosal florecido en el jardín de su casa gritó: “Miren qué hermosa es la señora que está sobre las rosas”. Acudieron los familiares pero no vieron nada especial; sin embargo el niño seguía diciendo: “Miren cómo es de hermosa. Tiene un vestido blanco y un manto azul y me llama”. Y luego todos quedaron maravillados al ver que el niño se levantó y comenzó a caminar. Estaba curado. La Virgen había empezado a ayudarle de manera impresionante.

Miguel deseaba ser Hermano Cristiano, pero sus familiares se le oponían porque ellos eran de clase rica y en cambio aquellos religiosos vivían muy pobremente en ese tiempo en Ecuador. Lo envían a otro instituto pero allí se enferma y tiene que volver a su casa. Entonces al fin la familia le permite hacerse religioso Lasallista y toma el nombre de Hermano Miguel. El  trabajo del Hermano Miguel desde que entra a la comunidad hasta su muerte será sumamente intenso y no conocerá descanso, ni tiempos perdidos en inutilidades. Dedicado de tiempo completo a ser útil a los demás, todas las horas del día dando clase, enseñando catecismo, atendiendo enfermos, estudiando idiomas (logra hablar cinco idiomas: alemán, inglés, italiano, francés y latín) y escribiendo libros.

El hermano Miguel se ha convencido del enorme influjo que las buenas lecturas ejercen en las personas. Para muchos será más provechoso leer un buen libro que escuchar un sermón. Es interesante constatar que el Hermano Miguel, sin haber hecho cursos especiales, sólo con el propio esfuerzo por autoformarse logra llegar a publicar más de cien libros en una nación pequeña como es Ecuador. Después de su muerte empezaron a obtenerse milagros maravillosos por la intercesión del hermano Miguel, y el 21 de octubre de 1984 el Papa Juan Pablo II lo declaró santo.

¿QUERÉS IMITAR LAS VIRTUDES DE LOS SANTOS?

Para muchos fue más provechoso leer un buen libro que escuchar un sermón. Nuestro santo se dedicó a propagar libros formativos, llegando a publicar más de cien libros en Ecuador. Fue admitido en la Academia Ecuatoriana de la Lengua, en la Academia de Venezuela y en la de Francia. El título que él llegó a apreciar más inmensamente es el “Preparador de niños a la Primera Comunión”. Con 26 años seguidos fue preparando a los niños para recibir la primera vez a Jesús en la Eucaristía.

En 1907 los Superiores de su Congregación le invitaron a ir a Europa para dirigir la publicación de los libros que se repartirán por muchos países. Fue a Bélgica y con unos inviernos tan rígidos afectó a su salud.

PARA MEDITAR…

Tan necesaria, quizás, como la oración es la lectura de los libros santos para la vida espiritual. Escribe San Bernardo: “La lectura espiritual nos prepara para la oración y para la práctica de las virtudes” y luego añade, a modo de conclusión “la lectura y la oración son las armas con que se vence al demonio y se conquista el cielo”. No siempre se puede tener a mano al padre espiritual que nos aconseje en nuestras obras, y sobre todo en nuestras dudas; pues la lectura puede suplirlos, suministrándonos luces, enseñándonos el camino para huir de los engaños del demonio y de nuestro amor propio, y para aceptar conocer la voluntad de Dios. Por eso asegura San Atanasio que “no es posible encontrar quien, dedicándose al servicio del Señor, no sea gran amante de la lectura espiritual”. 

IMÁN DE SANTIDAD

Recordaré aquel consejo de San Alfonso de Ligorio: “En vez de hacer penitencia llevando cilicios o dándose azotes, un buen sacrificio que hace inmenso bien al alma consiste en esto: no dejar un día sin leer alguna página de un libro espiritual. Esto sí hace progresar el alma y lo lleva hacia la santidad.” ¿Seré capaz de hacer un sacrificio tan provechoso? ¡Quiera Dios que sí logré hacerlo!

ORACIÓN FINAL

San Miguel Febres Cordero, te rogamos por todos los que en el mundo se dedican a publicar o a difundir buenas lecturas. Haz que a imitación tuya nos gastemos y nos desgastemos por llevar a muchos otros ese mensaje salvador que es un libro religioso. Recuérdanos a todos que leer un buen libro es leer para recordar y que abrir un libro espiritual es empezar a escuchar mensajes salvadores del Dios del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

 

Padre Marcelo

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

 

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