DÍA #20 – San Francisco Spinelli

ORACIÓN INICIAL 

¡Ayúdame, Espíritu divino, a ser constante en mi vida espiritual, a que mi vida esté impregnada de la sabiduría divina para crecer en santidad! ¡Concédeme la gracia, Espíritu de sabiduría, de poner siempre en todo lo que haga mi corazón a Jesús! Amén. 

UNA PINCELADA HISTÓRICA

Francesco Spinelli nació en Italia el 14 de abril de 1853. Desde pequeño se interesó por los niños y organizó espectáculos gratuitos de marionetas. Sus padres lo autorizaron para que visitara a los pobres y enfermos, a quien les llevó apoyo moral y económico. Invitado por un tío sacerdote se fue a estudiar a Bergamo y decidió ingresar al seminario para ordenarse en 1875. Antes de culminar el año, tuvo una visión en la Basílica Santa María la Mayor. Se arrodilló, lloró, oró y soñó “con un enjambre de vírgenes que adorarían el Santísimo Sacramento a perpetuidad”.

El P. Spinelli comenzó su apostolado en la educación de los más pobres y en paralelo fue profesor del seminario, guía espiritual y consejero de varias comunidades femeninas de religiosas. En 1882 conoció a Caterina Comensoli, que deseaba convertirse en religiosa de alguna congregación que se dedicara a la Adoración Eucarística. Ese año logró fundar, junto con Caterina Comensoli, el Instituto de las Hermanas Adoratrices del Santísimo Sacramento. Hacia 1888 cientos de jóvenes eran atraídos por el carisma de la adoración y el servicio. Las hermanas dedican día y noche a la Adoración Eucarística y de esta forma, inspirar su servicio hacia los hermanos pobres y sufrientes en los que se “revela el rostro de Cristo”. También las escuelas, oratorios, sanatorios y ancianos solitarios fueron motivo de trabajo apostólico de la institución.

Sin embargo, la crisis financiera, el ambiente hostil y la falta de compromiso de algunos sacerdotes para con la obra, hicieron que el P. Spinelli fuera obligado a abandonar el instituto y la Diócesis de Bergamo. Desde la comunidad de Rivolta el P. Spinelli continuó liderando el instituto de adoradores, los que al momento de su muerte llegaron a ser 68 comunidades. Rodeado de una gran reputación de santidad, murió el 6 de febrero de 1913.

¿QUERÉS IMITAR LAS VIRTUDES DE LOS SANTOS?

San Juan Pablo II dijo de él que tuvo como punto de referencia espiritual el binomio ´cuna´ y ´cruz´. Siempre, y sobre todo en los momentos tempestuosos de su existencia, se inspiró en el misterio de Belén y del Gólgota; por eso enseñó que “Belén y el Calvario son la primera y la última nota, la primera y la última página de ese poema inmenso, divino e inefable de amor y sacrificio que es toda la vida de Jesucristo”.

PARA MEDITAR…

Jesús “se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo” (Flp 2,7). Dios nos salvó sirviéndonos. Normalmente pensamos que somos nosotros los que servimos a Dios. No, es Él quien nos sirvió gratuitamente, porque nos amó primero. Es difícil amar sin ser amados, y es aún más difícil servir si no dejamos que Dios nos sirva. Pero, ¿cómo nos sirvió el Señor? Dando su vida por nosotros. Él nos ama, puesto que pagó por nosotros un gran precio. Santa Ángela de Foligno aseguró haber escuchado de Jesús estas palabras: “No te he amado en broma”. Su amor lo llevó a sacrificarse por nosotros, a cargar sobre sí todo nuestro mal. Esto nos deja con la boca abierta, Dios nos salvó dejando que nuestro mal se ensañase con Él. Sin defenderse, sólo con la humildad, la paciencia y la obediencia del siervo, simplemente con la fuerza del amor. Y el Padre sostuvo el servicio de Jesús, no destruyó el mal que se abatía sobre Él, sino que lo sostuvo en su sufrimiento, para que sólo el bien venciera nuestro mal, para que fuese superado completamente por el amor. Hasta el final. El Señor nos sirvió hasta el punto de experimentar las situaciones más dolorosas de quien ama: la traición y el abandono.

IMÁN DE SANTIDAD

San Fracnisco Spinelli vivió la falta de compromiso de muchos de sus hermanos sacerdotes con su obra, pero eso no lo llevó a bajar los brazos nunca ante las distintas adversidades que se le presentaban. ¿Estás dispuesto a seguir este camino? ¡No te desanimes ante la falta de compromiso de los demás! Seguí el camino marcado por Jesús que es una brújula para encontrar la santidad. 

ORACIÓN FINAL

Oh Dios, que concediste a San Francisco Spinelli la abundancia de tu gracia, un profundo amor a la Adoración Eucarística haz de cada uno de nosotros un instrumento dócil a tus inspiraciones, para que, como él, seamos testigos ante el mundo de las maravillas de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

 

Padre Marcelo

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

 

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