DÍA #19 – Santa María Josefa del Corazón de Jesús

ORACIÓN INICIAL 

¡Ayúdame, Espíritu divino, a ser constante en mi vida espiritual, a que mi vida esté impregnada de la sabiduría divina para crecer en santidad! ¡Concédeme la gracia, Espíritu de sabiduría, de poner siempre en todo lo que haga mi corazón a Jesús! Amén. 

UNA PINCELADA HISTÓRICA

María Josefa Sancho de Guerra nació en España el 7 de septiembre de 1841. María Josefa quiso ser monja desde que era niña. A los 18 años un acceso de tifus impide que ingrese en la orden de las Concepcionistas, pero cinco años más tarde ingresa con las Religiosas Siervas de María, dedicadas al ministerio de los enfermos. Maria Josefa siente una inquietud en su alma que le llama a una mayor oración, mayor unión con Dios y mayor vida de comunidad. Después de pedir asesoría con el santo sacerdote Antonio María Claret, se siente impulsada a iniciar una fundación nueva, un instituto donde las religiosas atendieran las necesidades corporales y espirituales de los desvalidos sin descuidar su vida comunitaria y su santidad personal, un instituto donde la vida activa se combinara con la contemplativa y comunitaria, un instituto de caridad, amor y sacrificio. Durante la guerra civil española, nace el instituto de Siervas de Jesús de la Caridad.

El Instituto religioso que funda se dedica primeramente a la asistencia de enfermos a domicilio y más tarde se conjuga con el cuidado de enfermos y ancianos en hospitales, centros y residencias. Funda también guarderías para niños y asilos de ancianos. Sus primeros años es maestra de novicias y durante toda su vida lleva el cargo de Superiora General por órdenes de Roma. A las hermanas que se dirigían a asistir a los enfermos les solía decir: “No crean hermanas que la asistencia consiste sólo en dar las medicinas y la alimentación del enfermo; hay otra clase de asistencia que nunca deben olvidar y es la del corazón, procurando acomodarse a la persona que sufre, saliendo al encuentro de sus necesidades”.

Al morir en 1912, habiendo dedicado toda su vida al cuidado de cuerpos y almas, y estando 14 años enferma, María Josefa del Corazón de Jesús ya había expandido la congregación dejando 40 casas en España y una en Chile. 

¿QUERÉS IMITAR LAS VIRTUDES DE LOS SANTOS?

Después de 14 años de sufrimiento, al momento de morir Maria Josefa menciona: “Dios no quiere en su servicio corazones ruines, sino valientes y generosos, dispuestos siempre a sufrir algo por su amor”

PARA MEDITAR…

El recorrido del discípulo de Jesús es ir más allá para llevar esta buena noticia. Pero hay otro recorrido del discípulo de Jesús, el recorrido interior, el recorrido dentro de sí, el recorrido del discípulo que busca al Señor todos los días en la oración, en la meditación.  También ese recorrido el discípulo debe hacerlo, porque si no busca siempre a Dios, el Evangelio que lleva a los demás será un Evangelio débil, diluido, sin fuerza. Si un discípulo no camina para servir no sirve para caminar. Si su vida no es para el servicio, no sirve para vivir como cristiano. Y allí se encuentra la tentación del egoísmo: ‘Sí, yo soy cristiano, para mí estoy en paz, me confieso, voy a Misa, cumplo los mandamientos’.  ¡Pero el servicio a los demás! El servicio a Jesús en el enfermo, en el encarcelado, en el hambriento, en el desnudo. ¡Lo que Jesús nos ha dicho que debemos hacer porque Él está allí! El servicio a Cristo en los demás.

IMÁN DE SANTIDAD

¿Te has preguntado cómo servir a los demás en estos tiempos de encierro? Te invito a realizar un gesto de servicio en la medida que te sea posible, llamar a un familiar lejano, un vecino, alguien que sepas que esté solo, ¡un mínimo gesto de servicio por más pequeño que sea puede ser una gran luz para nuestro hermano!

ORACIÓN FINAL

Te bendecimos, Señor, porque has elegido a Santa María Josefa del Corazón de Jesús, para hacer presente tu “Amor Misericordioso” en el mundo del dolor. Concédenos la gracia que por su intercesión logremos darnos al necesitado y que su ejemplo nos ayude a revestirnos de los sentimientos de bondad y de amor de tu Divino Corazón, en favor de los enfermos, ancianos y niños. Amén.

 

Padre Marcelo

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

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