Adviento Día #15

Día #15: Del desánimo, líbrame Jesús

‘¿Has experimentado en algún momento la posibilidad de haber estado siendo llamado/a a ser santo/a?. Había una niña que quería convertirse en santa y alguien le preguntó si ese deseo era verdad y ella respondió: -¿Cómo, vos no queres serlo?. Quizás algo de esta convicción en la niña acerca de su verdadero deseo por ser santa nos puede llegar a interpelar, ya que quizás nunca nadie nos hizo esta pregunta. El Señor nos invita a ser santos como Él es santo. No es un Dios cruel, Él nunca nos encomendaría un compromiso sin venir acompañado de la gracia de alcanzarlo. Como decía Santa Teresita “Él acompasa siempre sus pruebas a las fuerzas que nos da»”.

Para esto Dios nos creó, para unirnos a Él, nos creó para que fuéramos santos.

Siempre nuestras flaquezas y debilidades pueden generarnos desánimo, por eso es importante poder alimentar nuestro fervor espiritual, ya sean retiros, oraciones o lecturas espirituales, leer acerca de los santos siempre nos anima a ir para adelante, a tener esperanzas en que es posible la santidad, es posible seguir a Jesús, y ser santo como nuestro Padre es santo. Recordemos que la santidad no es lo que nosotros podamos lograr por nuestros propios méritos, sino lo que Dios quiera obrar en nosotros.

Es importante inspirarnos en la vida de los santos, como por ejemplo la vida de santa Teresa del Niño Jesús admirar e imitar su gran confianza en Dios. Ese pequeño camino al cual se sintió llamada a caminar, que, con solo mirar a su amado esposo, ella sabía que Él la levantaría a lo más alto del cielo.

Muchas veces podemos tener períodos en donde nuestro fervor y confianza es muy grande, tanto que incluso podríamos tocarla con nuestras propias manos, pero es en otra oportunidad en donde nos desanimamos y nos preguntamos si verdaderamente estamos yendo por el camino que Jesús nos preparó, nos  confundimos, nos distraemos y terminamos apartándonos del amor de Dios.

Te invito en este día a confiar más en Jesús, en confiar en que tiene un plan preparado para cada uno de nosotros, y se encargará de llevarnos hacia Él.

¡Él es quien nos hará santos!

Coloquio del día: Rezar con la oración del día: “Del desánimo, líbrame Jesús”

Gesto del día: Leer acerca de un santo que me sienta identificado para contemplar de qué forma vivió su vida santamente y buscar en la nuestra de qué forma Jesús nos pide que lo amemos.

Padre Marcelo

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