Adviento Día #17

Día #17: “De rebelarme contra la dependencia total en Ti, líbrame Jesús.”

Existe un libro para niños en donde se les enseña cómo realizar las tareas por ellos mismos, ya sea atarse los cordones, cepillarse el pelo, lavarse los dientes, ducharse, entre otras actividades. Es en libros como estos que se despierta cierta “rebelión” por parte de ellos contra los padres, es una etapa en la cual no quieren recibir ayuda, ya que ellos solos pueden realizar las tareas y en el momento en el que se les ofrece ayuda sus respuestas son “no, yo puedo solo/a”.  

La autosuficiencia yace por debajo de toda nuestra humanidad, no es nada bueno para el hombre estar solo. Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, quien es una comunión de personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), estamos hechos para la comunión con otros y con nuestro mismo Dios. Poseemos una capacidad de darnos a nosotros mismos a los demás, y de recibir de los otros. 

La rebelión fue el primer acto de Lucifer, el ángel de luz que se convirtió en oscuridad absoluta, el dijo “no, no voy a servirle a Dios”. Esto fue un rechazo a la autoridad, un acto de orgullo y de desobediencia. La rebelión, fue la raíz de la elección de Adán y Eva de decir “no, yo no escucharé a Dios”, “yo no creo que tengas cosas buenas para mi”, y a pesar de esto, ¿cuál fue la tierna respuesta de nuestro Padre misericordioso al enfrentar esta traición y desobediencia? El envió a su hijo Jesucristo como un bebé, creció como un niño obedeciendo a María y a José. Permitió ser cargado en el vientre de su madre y eventualmente fue llevado a la cima del Calvario. 

Podemos intentar alejar esta faceta más dependiente de nosotros, esta parte ser más  “como niños”, pero cuando los apóstoles intentan alejar a los niños de Jesús, él les dice que dejaran que los niños fueran a él, y que no se lo impidieran, porque el reino de los cielos pertenece a quienes son como ellos. La realidad es que estamos invitados a vivir en esta “dependencia” como los niños, esto conociste en un estado de libertad, de rendición, de confianza, una esperanza expectante, y gratitud. Los niños saben que no pueden abastecerse de todo lo que necesitan, por lo que de una forma muy honesta y espontánea expresan lo que quieren y necesitan. 

Es tan frecuente lo que intentamos controlar nuestras vidas, estructurar todo a tiempos perfectos, manejar, negociar, queremos asegurarnos que las cosas se hagan acorde a nuestros planes, pero solo aquellos que sean como niños ¡podrán entrar al reino de los cielos!

Te invito a rendirte, bajar las armas de resistencia, a extender tus manos para recibir y elevarlas para ser llevado.

Coloquio del día: “Señor, te entrego…(poner frente a Jesús) todo esto que quiero controlar acorde a MIS planes y no los tuyos”

Gesto del día: Animarme a realizar un gesto (escribirlo, confesarme, etc.) de entrega de aquello en lo cual estoy siendo autosuficiente sin rendirme ante Dios.

Padre Marcelo

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