Adviento Día #23

Día #23: “Dar más de lo que tengo”
 
”Del temor a ser requerido para dar más de lo que tengo. Líbrame Jesús.”
 
”Aquel a quien amo, lo vale”. Únicamente alguien completamente enamorado se atrevería a rezar esta oración: “del temor a ser requerido para dar más de lo que tengo, o de lo que quiero, líbrame Jesús”. Esta oración toca el miedo refiriéndose a que si yo doy demasiado puede que no quede nada para mi, o si doy todo lo que tengo nunca tendré lo suficiente.
 
Te invito a recordar a San José quien fue un hombre como vos y yo, un hombre simple, él no concibió un hijo inmaculadamente, ni era de origen divino, simplemente era como nosotros. Una noche el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. ¡Que pedido le hace a San José!.
 
Así que, San José fue a un país el cual no conocía, no sabía ni el idioma ni las costumbres y allá fue en el medio de la oscuridad de la noche. Sin olvidarnos que Herodes estaba buscando a Jesús para matarlo. San José podría no haberlo hecho, o no haber ido y con total honestidad haber dicho: “Señor, no puedo hacer esto, envía a alguien más”. Pero eso no fue lo que hizo, sino que miró a Jesús y a María y dijo: “ellos lo valen”. Cuando alguien se enamora de otra persona, ésta se vuelve el centro de su vida, y se es capaz de hacer locuras por amor.
 
Que esa persona sea Jesús, sea siempre nuestro primer amor para así poder amar a los demás. Lo amamos a Él para así poder amar a quienes nos rodean, amar a Jesús potencia nuestro limitado amor.
Te invito a que cuando sea que te sientas limitado al momento de darte y sientas que no sos lo suficiente para hacer aquello que el Señor te pide, le pidas ayuda a San José para que enfoque tu mirada en Aquel a quien amamos: Jesús; ¡Él lo vale!
 
Coloquio del día: “Señor, ayúdame a amar de la manera que quiero, pero sé que soy muy débil para hacerlo. Quiero amar con un corazón generoso, total y amoroso, pero se que mi amor es limitado”.
 
Gesto del día: Buscar un momento en tu oración personal para encontrar esos aspectos de tu vida en las que estás siendo un poco avaro, quizás sea con el tiempo, relaciones, planes… lo que sea que no te esté dejando amar con un corazón indiviso a Dios: ¡Ofrecéselo!
Padre Marcelo
A %d blogueros les gusta esto: