Adviento Día #6

Día 6: “Que estás continuamente abrazándome, sosteniéndome, amándome: Jesús, confío en Ti”

Como seres humanos, todos tenemos días diferentes, a veces algunos días son mejores que otros, pero mientras nosotros vamos cambiando a través de los días, el amor de Dios es siempre igual, es constante. La oración de la letanía de hoy nos ayuda a reafirmar la continuidad del amor de Jesús para con nosotros, todo pasa, todo cambia, pero su amor es FIEL, es constante. Todos tenemos el anhelo de ser amados, queridos, considerados; nuestros corazones fueron hechos de esta manera, Él nos creó de esta forma para que sea ser el único que le de plenitud a estos deseos. Cada rincón de nuestro corazón tiene el fuerte anhelo de ser completado con este tipo de amor, Dios no se cansa de atraernos hacia él, su amor no es fragmentado, o “racionado” en pequeñas porciones, sino que es un amor TOTAL y CONTINUO. Dice la palabra en Juan 3 que “Dios da el Espíritu sin medida”. Este continuo y abundante vuelco de su corazón en el nuestro está siempre disponible, y cuando hacemos actos de fe como: “Jesús, en Vos confío”, nuestro corazón se abre de una manera completamente distinta para recibirlo. El mismo Dios se lo dijo a Isaías: “soy tu Dios, el que te sostengo de la mano derecha, (…), no temas, yo vengo en tu ayuda”. Que reconfortante saber que tenemos un Dios que no solo nos ama, sino que nos protege y nunca se olvida de nosotros. ¡Qué lindo es saber que somos pensados por Jesús! Él nos sostiene y nos da vida. Comprendemos este amor en la Eucaristía, en donde el Dios que creó el cielo y la tierra, les dio vida a todas las cosas, y nos creó a nosotros, se hace tan pequeño y tan humilde para quedarse para siempre con nosotros. ¡Él es nuestra piedra angular, nuestra fortaleza, nuestro salvador! No le tengamos miedo a la oscuridad del mundo, ni a la que tenemos en el corazón, porque Él nos sostiene, nos guía, nos da luz, pero lo más importante, nos ama SIEMPRE.

Coloquio del día:  Señor, que no me falte jamás tu amor, y en el momento que la soledad me cubra, que pueda yo tener puesta mi mirada en sagrado corazón, que es amor por excelencia,

Gesto del día: Orar con el Salmo 138:8 “El Señor lo hará todo por mí. Tu amor es eterno, Señor, ¡no abandones la obra de tus manos!”

Padre Marcelo

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