Día #20

20 DE ENERO

SOLDADO DE CRISTO

SAN SEBASTIÁN DE NARBONA

Oriundo de Narbona, hijo de familia cristiana, creció y fue educado en Milán. De joven siguió a su padre en la carrera militar. Marchó a Roma, donde recrudecía la persecución por causa de la fe, para confortar a los cristianos. Durante algún tiempo gozó de la amistad de los emperadores Diocleciano y Maximiano, que le confiaron cargos de responsabilidad; pero, a principios del siglo IV, descubrieron su condición de cristiano, a la que no quiso renunciar, por lo que Maximiano lo condenó a morir asaetado en el campo, atado a un árbol.Lo dieron por muerto, pero no lo estaba, y una matrona romana lo recogió y curó. Volvió Sebastián a proclamar en público su fe en Cristo y a rechazar el paganismo, por lo que Diocleciano lo condenó, hacia el año 304, a ser azotado hasta la muerte. Su sepulcro, muy honrado desde antiguo, se encuentra en las catacumbas de la vía Apia que llevan su nombre.

ORACIÓN INICIAL

Señor, porque confío en tu infinita misericordia me presento indignamente ante ti, confío en que estás presente en este lugar, conmigo y en mí. Te adoro con todo mi corazón y no deseo otra cosa que cumplir Tu voluntad. Envía tu Espíritu para que en esta oración puedan mis ojos leer Tu Palabra para encontrar Verdad y Vida, mis oídos escuchar tu voz para no perderme nunca, y en mi corazón guardar tus enseñanzas para poder obrar conforme a tus planes.

HOMILÍA DE MONSEÑOR LEOPOLDO JOSÉ BRENES

-ARZOBISPO DE NICARAGUA-

“Hoy tenemos que ver a quién estamos sirviendo, a quién estamos poniendo en primer lugar en nuestras vidas, que esta Eucaristía y la fiesta de san Sebastián nos cuestionen. Que hoy podamos cuestionarnos ¿en qué y en quién estamos poniendo nuestra fe? Ya que el hombre y la mujer de fe hemos recibido la gracia de la fe al momento de nuestro bautismo, esa fe que nos lleva a amar inmensamente a Jesús, la fe que nos lleva a poner en primer lugar a la persona de Jesús”. (…)

“Al celebrar esta fiesta de san Sebastián es un gran reto el que tenemos, valorar cómo tenemos nuestra fe, porque así como está nuestra fe, así está nuestra fe en Jesucristo. San Sebastián dio testimonio de su fe al ofrendar su vida a Jesús”. “Hoy nosotros tenemos muchos retos que nos pueden apartar del Señor, cuando buscamos caprichos personales o acciones personales y en el nombre del Señor decimos que lo estamos haciendo bien, tenemos que ser como san Sebastián que hasta derramó su sangre por Jesús, ya que le amaba y daba testimonio de la persona de Jesús. Creo que para san Sebastián sería triste que nos olvidemos de Jesucristo. Recordemos que los santos son los hombres que nos indican el camino de Jesús, son un puente para llegar a Jesús. El mundo nos ofrece una felicidad transitoria, mientras que Jesucristo nos ofrece una felicidad eterna y eso es lo que nosotros debemos buscar a través de la fe”

PREGUNTAS GUÍAS…

¿En qué y en quién estoy poniendo mi fe?

¿Busco la santidad por encima de las tentaciones del mundo?

ORACIÓN FINAL

Señor que a imitación de San Sebastián pueda buscar imitarlo para así llegar a ti, te pido la gracia de poder obrar santamente en donde me llames y a tenerte siempre en primer lugar y modelo de vida.

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Padre Marcelo

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