Día #31

31 DE ENERO

PADRE Y MAESTRO DE LA JUVENTUD

SAN JUAN BOSCO

Nació en Turín el día 16 de agosto de 1815. Al día siguiente recibió el bautismo. Sus padres -Francisco Bosco y Margarita Occhiena- eran buenos cristianos. Francisco era arrendatario de una finca agrícola, estaba encargado del ganado, y siempre en continua lucha por mejorar sus condiciones de vida. Murió en 1817, víctima de una pulmonía fulminante. Y Margarita, con muchos problemas económicos, tuvo que sacar adelante a sus dos hijos José y Juan, y a Antonio, hijo del primer matrimonio de Francisco.

ORACIÓN INICIAL

Señor, porque confío en tu infinita misericordia me presento indignamente ante ti, confío en que estás presente en este lugar, conmigo y en mí. Te adoro con todo mi corazón y no deseo otra cosa que cumplir Tu voluntad. Envía tu Espíritu para que en esta oración puedan mis ojos leer Tu Palabra para encontrar Verdad y Vida, mis oídos escuchar tu voz para no perderme nunca, y en mi corazón guardar tus enseñanzas para poder obrar conforme a tus planes.

ANÉCDOTAS DEL SANTO

Juan Bosco tuvo una madre excepcional y muy buena cristiana. No sabía leer ni escribir, pero se sabía los pasajes más bellos e interesantes de la Biblia, que se los narraba a sus hijos, haciéndoles consideraciones de lo que les había contado. Cuando el 26 de marzo de 1826, Juan hizo su Primera Comunión, su madre lo ayudó a prepararse, lo acompañó e hizo junto él la acción de gracias. Y le repitió muchas veces: éste es un gran día para ti. Dios ha tomado posesión de tu corazón. Prométele que harás cuanto puedas para conservarte bueno hasta el fin de la vida. De ahora en más comulga con frecuencia; dilo todo en la confesión; sé obediente; ve, de buen grado, al catecismo y a los sermones; pero, por amor de Dios, huye como de la peste de los que tienen malas conversaciones.

El consejo que le daba era: Juanito mío, Dios te va a dar un gran regalo. Procura prepárate bien. Confiésalo todo, arrepentido de todo, y promete a nuestro Señor ser mejor de ahora en más. El día de la ordenación de su hijo Juan, al besarle las manos, le dijo: Mira, Juan, ya eres sacerdote; yo he vivido siempre en la pobreza y quiero morir pobre, pero si tú, siendo sacerdote, te hicieras rico, yo jamás iré a verte. El nuevo sacerdote siempre tuvo en cuenta aquellas palabras maternas. Vivió pobre y murió pobre.

PREGUNTAS GUÍAS…

¿Vivo con alegría mi vocación cristiana o vivo amargado?

¿Hablo mal de los demás? ¿Me gustan los chismes o trato de alejarme de ellos?

ORACIÓN FINAL

Padre, por intercesión de San Juan Bosco, que tanto trabajó por la salvación de las almas, te pido que me ayudes a conservar la alegría cristiana, a compartirla y poder ser luz en este mundo para que a través de lo que obras en mi vida, los demás te conozcan a tí.

Podes descargar el libro entero de #PretemporadaEspiritual AQUÍ

Padre Marcelo

A %d blogueros les gusta esto: