Evangelio en 1 minuto – #PretemporadaEspiritual Día #47

Evangelio según San Mateo 5, 17-37

Jesús dijo a sus discípulos:  «No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos.»

Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos. Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.

Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo. Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena.

También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio. Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, y cumplirás los juramentos hechos al Señor. Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios, ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey. No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos. Cuando ustedes digan ‘sí’, que sea sí, y cuando digan ‘no’, que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.

Padre Marcelo

Peregrinación a la Gruta de Lourdes

👣 PEREGRINACIÓN A LA GRUTA DE LOURDES 💒
🚶🏻‍♂🚶🏻‍♀Caminamos desde la Parroquia a la Gruta de Lourdes 🙋🏻‍♂🙋🏻
Horario de salida: 7.30hs (puntual)
📆 Sábado 8 de febrero
Distancia: 10 km apróx. 💪🏼
👉🏼¿Qué llevo? Calzado cómodo, agua, gorro y Rosario 📿💦🧢🕶
📲 Por consultas comunicarse con Alicia al 096-211750 😀
🙏🏼 Al llegar a la Gruta celebraremos la Santa Misa 🙌🏼
#PretemporadaEspiritual #UnCuraEnLasRedes

PRETEMPORADA ESPIRITUAL FEBRERO

SEGUIMOS CON LA PRETEMPORADA ESPIRITUAL

Continuamos en el mes de febrero con la Pretemporada Espiritual.

Como cristianos estamos llamados a convertirnos en atletas de Cristo, siendo fieles y valientes testigos de su amor. Si pensamos en los deportistas, ellos tienen una pretemporada de entrenamiento en donde se preparan para jugar los grandes torneos. Nosotros, como atletas de Cristo, al igual que ellos, debemos prepararnos para encarar el año, llenos del Espíritu Santo.

Ingresando AQUÍ podes bajar el libro de oraciones de febrero para cada día.

Acordate que la meta es el trofeo: ¡tener cada día más amor por Jesús! 

#PretemporadaEspiritual #UnCuraEnLasRedes

Padre Marcelo

Pretemporada Espiritual

COMENZAMOS LA PRETEMPORADA ESPIRITUAL 

El miércoles 1 de enero comienza la Pretemporada Espiritual.

Como cristianos estamos llamados a convertirnos en atletas de Cristo, siendo fieles y valientes testigos de su amor. Si pensamos en los deportistas, ellos tienen una pretemporada de entrenamiento en donde se preparan para jugar los grandes torneos. Nosotros, como atletas de Cristo, al igual que ellos, debemos prepararnos para encarar el año, llenos del Espíritu Santo.

Aprovechemos estas vacaciones para llenarnos del amor de Dios y comenzar el año bien entrenados.

Ingresando AQUÍ podes bajar el libro de oraciones para cada día.

Acordate que la meta es el trofeo: ¡tener cada día más amor por Jesús! 

#PretemporadaEspiritual #UnCuraEnLasRedes

Padre Marcelo

Fiesta de la Sagrada Familia

¡Hoy celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia!
¡Rezamos mucho por la unidad y la paz en nuestras familias!

Padre Marcelo

Un santo para el 2020

Mi Comunidad (de las Bienaventuranzas) tiene una hermosa tradición que favorece activamente su unión con la Iglesia del Cielo. Al alba de cada nuevo año, le pedimos a un santo que nos elija. Nos protegerá, nos inspirará los buenos senderos a tomar y nos introducirá en su propia gracia.

Para saber qué santo nos ha elegido, nos reunimos en oración. Después de haber invocado al Espíritu Santo, hacemos circular entre nosotros un canasto lleno de papelitos cuidadosamente doblados. En ellos están escritos numerosos nombres de santos, así como una frase o palabra de su autoría. Cada uno de nosotros recibe también una tarea en unión con ese santo. Naturalmente, hemos extendido esta tradición a quienes nos visitan, a nuestros amigos y a nuestras familias, y ellos demuestran una gran alegría al recibir un santo para todo el año. Una vez más, tenemos la oportunidad de maravillarnos ante las maniobras de la Providencia, porque frecuentemente el año no termina sin que el nuevo compañero haya realizado cosas muy hermosas para su protegido.

Para la Santísima Virgen, la santidad no es una teoría confusa, lejana e inaccesible, sino una victoria de amor aplicada a cada momento de nuestra jornada, por más insignificante que parezca. Al conectarnos con esos maravillosos compañeros que son los santos, ella nos sana una vez más de nuestra falta de encarnación, dicho de otra forma, de nuestra falta de corazón. Así como en la Tierra tejió con sus manos la túnica de su Jesús, María teje todavía hasta los mínimos vínculos entre sus hijos del Cielo y los de la Tierra; Ella teje la Iglesia final. Para ello, no utiliza otro hilo que el amor, ni otro telar que su corazón. Queridos santos… ¡les abrimos nuestras puertas!

Un santo para el 2020

“Una vieja tradición en la Iglesia consiste en sacar un santo al principio del año. En efecto, santa Faustina habla de esta práctica de su comunidad en su Diario (ver § 360). También nosotros hemos pedido un santo que acompañara a nuestra familia de Enfants de Medjugorje durante el 2008, ¡y hemos recibido a san Maximiliano Kolbe! Ya lo habíamos recibido en el 2001; señal de que nos ama con un amor muy particular y cuenta con nosotros para que vivamos con la Inmaculada. ¡El nos ayudará a amarla más que nunca! Invoquémosla juntos cada día de este año para que él nos obtenga la gracia de consagrarnos a la Virgen y de trabajar con ella asidos de su mano. La rama de habla inglesa, Children of Medjugorje, recibió a santa María Magdalena, ¡otra amiga de la Virgen!, y la española a la beata Mariam de Bethleem.

Cada uno puede recibir también un santo particular. Este santo será su compañero de ruta durante todo el año, será su amigo, su confidente. Lo protegerá, lo ayudará en su vida cotidiana y le hará descubrir su propio camino de santidad. Lo enriquecerá con sus virtudes y le hablará al corazón, de acuerdo al grado de intimidad que usted desee vivir con él. ¡Conozca su vida, quizás hasta pueda leer sus escritos!”

Sor Emmanuel

Recomendamos imprimir la lista de santos, recortar los nombres y ponerlos en una canasta. Durante sus reuniones de familia (de amigos o de comunidad), luego de haber invocado juntos al Espíritu Santo, que cada uno tome un papelito y descubra qué santo lo ha elegido para el 2020. ¡En efecto, son ellos quienes nos eligen y no nosotros a ellos! Junto con ese santo, recibirá una tarea particular y una intención de oración.

¡Divulgue esta tradición, sus amigos también necesitan la ayuda del Cielo y el ejemplo de los santos!

El archivo con los nombres de los santos lo puedes bajar AQUÍ

Solemnidad de la Inmaculada Concepción

Este domingo 8 de diciembre la Iglesia celebra la Solemnidad de la Inmaculada Concepción.

Padre Marcelo

Ser sacerdote está d+

Ser sacerdote está d+

Hoy es el cuarto aniversario de la ordenación sacerdotal

Un día como hoy, pero hace cuatro años atrás, mi vida cambiaba para siempre. Aún recuerdo lo que me costó decidirme para entrar al Seminario.

Hasta los 23 años no frecuentaba la Iglesia, es más, no quería saber nada con la Iglesia y con los curas; y eso que fui a colegios católicos toda mi niñez y adolescencia. Nunca me llamó la atención ir a la Iglesia, es más, recuerdo que lo consideraba una perdida de tiempo.

Fue el dolor lo que me acercó a Dios y a la fe, fue la muerte de un amigo que quería mucho. Mi gran amigo Agustín falleció en un accidente de transito y a partir de ahí mi vida cambió para siempre. Empecé con ataques de pánico y en mi corazón había una angustia que no la podía describir con palabras.

En el medio de tanto dolor me invitaron a una peregrinación a Medjugorje, una pequeña aldea en Bosnia-Herzegovina, y fue ahí que mi vida cambió. La Virgen me rescató de esa angustia y me llevó a conocer a su Hijo Jesús. Esta fue la experiencia más reconfortante que tuve en mi vida, porque pasé de tener un vacío enorme en mi interior a encontrar paz. Les puedo asegurar que pasé mucho tiempo buscando paz y no la encontraba, la busqué en todos lados antes de llegar a Dios.

En mi juventud me la pasaba de boliche en boliche, en un vida bastante desordenada desde todo punto de vista y cada día, cuando me levantaba de salir la noche anterior, me encontraba inmerso en un vacío que no podía explicar. Yo no quería seguir así, pero no encontraba nada que me llene para salir de esa situación.

Más adelante, luego de esa conversión, fue tanto lo que cambié que, por momentos, yo mismo no me reconocía. El cambio fue muy grande, pero era tanta la alegría que había en mi corazón que yo estaba tranquilo y en paz en medio del dolor por la perdida de mi amigo y de tantas otras situaciones dolorosas por las que estaba atravesando.

Después de este cambio comenzó a aparecer en mi corazón la idea de ser cura. ¡Pahhh! ¡Qué difícil fue digerir eso! ¡Nunca se me había pasado por la cabeza ser cura! Es más, cuando me pongo a pensar en el momento en que por primera vez sentí ese deseo en mi corazón me acuerdo y me río. Estaba en una Capilla en medio de un retiro espiritual y sentí en mi corazón que Dios me estaba pidiendo que tenía que ser cura. En ese mismo momento me levanté y salí corriendo de la Capilla. Yo decía para dentro mío: “ahora si que estoy quedando loco del todo. ¡Yo cura! ¡Noooo! ¡Seguro que Dios se equivocó”. A partir de ese momento no pude disfrutar más del retiro, ya nada era lo mismo. Cuando me fui de esa casa de espiritualidad hice de cuenta como si no había pasado nada y puse esa idea en el “freezer”.

El tiempo pasaba y esa idea no se iba, yo seguía con mi vida. Tenía novia, salía con mis amigos, jugaba al fútbol y trataba de que se vaya la idea porque eso de ser cura no era para mi.

Peleé con esa idea que Dios había puesto en mi corazón durante 3 o 4 años hasta que un momento no pude pelear más y le dije a Dios que si esa era su voluntad yo me metía para cura, pero sabiendo que no era lo que yo quería sino lo que Él quería.

Estuve muchos años estudiando y formándome hasta que llegó el momento, de verdad que me costaba mucho aceptar la voluntad que Dios tenía para mi vida. Entre vos y yo, no le digas a nadie, hice todo lo posible para confundir a Dios y que Él mire para otro lado, porque yo seguía insistiendo en que no quería ser cura. Quise huir de ese llamado varias veces, quise mirar para otro lado, me quise esconder innumerables veces, pero todo eso seguía en mi corazón.

Primero llegó la ordenación de diácono y luego, un 26 de abril de 2015, la ordenación sacerdotal. Ese día lloraba como un niño, pero el llanto no era porque quería huir, sino de alegría y felicidad. No te puedo explicar lo que fue la celebración de la ordenación, mientras el Obispo ponía sus manos sobre mi cabeza mi corazón latía fuerte y mis manos temblaban de la emoción.

Es increíble que habiendo tanta gente capacitada y buena Dios me haya elegido a mi para esta vocación. Hasta el día de hoy me encuentro con gente por la calle y me ve vestido con la camisa de cura o de sotana y se sorprende. Varias personas me han dicho que se imaginaban a cualquiera de cura menos a mi. A lo cual respondo que yo también me imaginaba a cualquier otro menos a mi.

Lo que te aseguro es que ser cura es lo mejor que me pasó en la vida, no me imagino mi vida sin ser cura. Le doy gracias a Dios por haberme mostrado ese mundo en el que estuve antes de mi conversión, haber pasado por todo lo que pasé, sufrir todo lo que sufrí y conocer cada uno de los lugares que conocí.

Hoy, como sacerdote, me toca hablar con muchos jóvenes y adultos que están pasando por lo mismo que me tocó vivir y no le encuentran sentido a la vida. Dios está siempre al lado del que sufre y del que no encuentra sentido a su vida, el problema es que nosotros no dejamos que Él entre en nuestro corazón.

En estos días me ha tocado vivir uno de los momentos más duros de mi sacerdocio, fue celebrar la Misa en el entierro de un querido amigo, al que quería mucho, que decidió terminar con su vida después de muchos años de sufrimiento por estar inmerso en las drogas. No se como hice para celebrar esa Misa, estaba quebrado, mi corazón estaba roto. Ser cura tiene estas cosas, el mismo domingo de Pascua, día de la Resurrección, celebré una Misa llorando y desconsolado por un gran amigo que se nos fue.

No paro de dar gracias a Dios por haberme metido en este hermoso lio de ser cura, es lo mejor que me pasó y no lo cambiaría por nada. De verdad que nunca me imaginé que terminaría siendo cura, pero hoy no me puedo imaginar ser otra cosa que no sea cura. Conocer a Jesús, por medio de la Virgen, fue lo mejor que me pasó en la vida.

¡Gracias Señor por este hermoso regalo de ser cura! ¡Gracias Madre querida porque si no me hubieras presentado a tu Hijo Jesús hoy no habría aceptado el regalo tan grande que Dios me hizo de celebrar la Misa y recibir a las personas heridas en el sacramento de la confesión!

¡Ser cura está d+! ¡Gracias Señor por haber elegido a este indigno y gran pecador para esta hermosa vocación!

Me encomiendo a tus oraciones,

Padre Marcelo

 

“Los invito a una vida nueva. No importa cuantos años tengan”

Estamos en Cuaresma, un tiempo propicio para la conversión. Cuando hablamos de conversión nos referimos a un cambio que puede explicarse como una transformación del corazón, de una nueva vida.

Muchas veces escucho a las personas decir que no pueden cambiar porque vivieron toda una vida de la misma manera. ¡Eso es un gran error! Todos podemos cambiar y no hay edad para mejorar, ya que siempre podemos ser mejores sin importar cuantos años tengamos.

Jesús nos invita a la conversión, a que comencemos una vida nueva. Una vida llena de alegría, amor y paz. La paz es uno de los dones más grandes que estamos necesitando en nuestra vida, ya que estamos viviendo en un mundo de mucha actividad, donde no tenemos tiempo para Dios y para encontrarnos cara a cara con Él.

Esta vida nueva que Jesús y María quieren para nosotros es de gran esperanza. No te olvides que Jesús ha venido a buscar a los que están enfermos y los que tienen necesidad de su amor, no a aquellos que son autosuficientes y no necesitan de su amor.

Es por este motivo que Jesús te vino a buscar a ti, porque sabe que estás sufriendo, sabe que estás pasando por un momento de dolor, sabe que tu vida es un caos, sabe todas las dificultades que tenes. ¡Jesús quiere ayudarte más que nadie!

Te invito a que le abras tu corazón a Jesús y a la Virgen. “No importa cuantos años tengas”, Jesús y María lo único que necesitan es que tú les abras el corazón. Si lo haces ellos van a entrar en tu vida y te van a dar esa paz que necesitas para comenzar ese cambio, ese camino que va a transformar tu vida y tu corazón.

Dios te bendiga por medio de Nuestra Madre,

Padre Marcelo

Soy bella porque amo, si ustedes aman también serán bellos

Un día le preguntaron a la Gospa: “Madre mía, ¿por qué eres tan bella?”. La respuesta de la Virgen fue: “Yo soy bella porque amo. Si quieren ser bellos, amen y no tendrán tanta necesidad del espejo”.

La Madre de Dios nos da la receta para ser “bellos”. La receta no está en gastar dinero en estética para que nuestro cuerpo sea vea más lindo, lo que la Virgen nos invita es a que nuestra alma esté en paz, a que profundicemos en el amor de Dios para encontrar la verdadera belleza en nuestro corazón.

Estamos viviendo en un mundo donde impera el individualismo, el egoísmo, el hedonismo, donde nos mostramos a los demás de un modo que no somos, porque queremos caer simpáticos, porque queremos caerle bien a los demás. Estas actitudes hacen que nos terminemos cansando y nos desbordemos, ya que aparentar ser personas que no somos nos agota.

La Virgen rompe con todos los modelos que el mundo actual nos ofrece. Mientras todos los días se inventan más cirugías estéticas para que seamos más lindos por fuera, ella viene a decirnos que la manera de ser realmente bellos es amando.

Padre Marcelo