El Bautismo de Jesús

Evangelio según San Lucas 3,15-16.21-22.

Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías, él tomó la palabra y les dijo: “Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Todo el pueblo se hacía bautizar, y también fue bautizado Jesús. Y mientras estaba orando, se abrió el cielo y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma corporal, como una paloma. Se oyó entonces una voz del cielo: “Tú eres mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”.

Padre Marcelo

Soy bella porque amo, si ustedes aman también serán bellos

Un día le preguntaron a la Gospa: “Madre mía, ¿por qué eres tan bella?”. La respuesta de la Virgen fue: “Yo soy bella porque amo. Si quieren ser bellos, amen y no tendrán tanta necesidad del espejo”.

La Madre de Dios nos da la receta para ser “bellos”. La receta no está en gastar dinero en estética para que nuestro cuerpo sea vea más lindo, lo que la Virgen nos invita es a que nuestra alma esté en paz, a que profundicemos en el amor de Dios para encontrar la verdadera belleza en nuestro corazón.

Estamos viviendo en un mundo donde impera el individualismo, el egoísmo, el hedonismo, donde nos mostramos a los demás de un modo que no somos, porque queremos caer simpáticos, porque queremos caerle bien a los demás. Estas actitudes hacen que nos terminemos cansando y nos desbordemos, ya que aparentar ser personas que no somos nos agota.

La Virgen rompe con todos los modelos que el mundo actual nos ofrece. Mientras todos los días se inventan más cirugías estéticas para que seamos más lindos por fuera, ella viene a decirnos que la manera de ser realmente bellos es amando.

Padre Marcelo

El Padre Marcelo junto al Papa Francisco

El Padre Marcelo estuvo junto al Santo Padre en el Vaticano.

Padre Marcelo

Arquidiócesis de Montevideo cuenta con su primera capilla de Adoración Perpetua

Capilla de Adoración Perpetua / Foto: Facebook Parroquia María Reina de La Paz

Los fieles de la Arquidiócesis de Montevideo (Uruguay) cuentan desde el 1 de octubre con la primera capilla de Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento.

La parroquia María Reina de la Paz, ubicada en avenida Bulevar José Batlle y Ordóñez 2645, comenzó la Adoración Eucarística en octubre de 2016.

Desde entonces los fieles a acompañaron a Jesús Sacramentado de lunes a viernes desde las 9:00 a.m. hasta las 7:00 p.m.

Dado el éxito de la respuesta de la comunidad, se decidió comenzar con la vigilia continua, es decir, las 24 horas de los 365 días del año.

Así, el 29 de septiembre el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, bendijo la primera capilla de Adoración Perpetua en la parroquia María Reina de la Paz.

El P. Marcelo Marciano, párroco de María Reina de la Paz y responsable de la actividad para toda la arquidiócesis, comentó a ICM noticias que en la Adoración al Santísimo “las personas puedan encontrar la paz en el corazón y escuchar al Señor para ver cuál es la vocación a la que Él los llama, para encontrar su voluntad”.

El mismo P. Marciano descubrió su vocación cuando comenzó a adorar a Jesús Sacramentado, junto a la pastoral juvenil de la parroquia de la localidad de Punta Carretas.

“Nosotros hacíamos Adoración al Santísimo durante toda la madrugada. Yo elegí un horario que me costaba mucho, iba de 4 a 5 de la madrugada. Ese horario para mí era muy complicado porque me cortaba todo el sueño, era un gran sacrificio”.

“En esa época me estaba costando mucho ver cuál era la vocación que Dios tenía preparada para mí, y ese encuentro con el Santísimo me hizo ver ese llamado al sacerdocio. A mí la Adoración me cambió el corazón y es por eso que sigo haciéndolo todos los días”, agregó el P. Marciano.

El sacerdote explicó que para el funcionamiento de la capilla, un feligrés debe comprometer una hora de su tiempo.

En ese sentido, el P. Marciano recomendó a los fieles recordar durante esos 60 minutos “la frase del Santo Cura de Ars: ‘Yo lo miro y Él me mira’. Jesús conoce nuestro corazón, el gran problema que tenemos los seres humanos es que no lo sabemos escuchar, para escuchar es necesario hacer silencio”.

La capilla de Adoración Perpetua de Montevideo se suma a las ya existentes en las localidades de Young, Artigas, Costa de Oro y Salto.

Más información AQUÍ o contacte vía wathsapp +598 98033072

Fuente: aciprensa

¡Miremos a María para amar más a Jesús!

¡Hoy celebramos la Asunción de la Santísima Virgen al Cielo! Esta fiesta es de gran alegría para todos los cristianos, ya que celebramos que María está disfrutando del estado de felicidad supremo y definitivo. La Madre de Jesús está unida a su Hijo, y vive allí, junto a Él, cara a cara, en comunión de amor.

A todos los hijos de Dios nos causa alegría y esperanza saber que la Virgen, a quien Jesús nos dio como nuestra Madre, está gozando del estado de felicidad definitivo.  Saber que nuestra Madre está allí nos impulsa a elevar nuestra mirada a ella para implorar su guía y protección.

Ésta fiesta nos habla de nuestro futuro pero sin dejar de hacer referencia a nuestro presente. Nos habla del futuro porque nos anima a mirar a María y saber que después de nuestra peregrinación por este mundo nos espera la felicidad definitiva. Nos habla del presente porque este estado de gozo perenne lo podemos alcanzar si cada día nos proponemos vivir como vivió ella en Nazaret, es decir, haciéndonos esclavos del Señor para que su Palabra se haga vida en nosotros.

Todos nosotros tendemos a la felicidad, pero en muchas ocasiones de nuestra vida aparecen obstáculos que hacen que no podamos alcanzar esa alegría a la que Dios nos anima a alcanzar.

La fiesta de la Asunción es un día de alegría. ¡Dios ha vencido! ¡El amor ha vencido! Se ha puesto de manifiesto que el amor es más fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor.  Dios vence a Satanás, el amor triunfa sobre el odio, al igual que la vida sobre la muerte. Dios es amor, y donde hay amor hay vida; ésta vida no termina con nuestra muerte corporal, sino que tiene preparado para cada uno de nosotros una morada eterna.

Para que la alegría habite en nuestro corazón debemos vencer las tentaciones que nos propone Satanás. Éste nos quiere llevar por una vida desordenada ofreciéndonos diversión, una vida llena de placeres y bienes materiales, haciéndonos creer que lo más importante es vivir la vida para uno mismo y no para los demás.

Lo único que nos puede ofrecer el dragón es vivir eternamente en el infierno, separados de Dios por la eternidad, siendo eternamente tristes e infelices. No debemos permitirle que entre en nuestras vidas y nos saqué la alegría que Dios tiene preparada para nosotros.

María superó la muerte; está totalmente vestida de vida, elevada en cuerpo y alma a la gloria de Dios; así, en la gloria, habiendo superado la muerte, nos dice: “¡Ánimo, al final vence el amor!” Si nos entregamos a Dios y al prójimo podremos tener confianza y valentía para vencer todas las amenazas del dragón.

La Virgen, al ser inseparable de su Hijo, ya venció al dragón, la mujer vestida de sol está inmersa en la luz de Dios. La Virgen está en el cielo con Dios, feliz para siempre, y desde allí nos ilumina, vestida de sol, con el resplandor de la luz de Dios.

Dejémonos guiar por aquella que está en la luz de la eternidad, aquella que desea que nosotros formemos parte de esa luz eterna. Esa luz que empezamos a construir aquí y vivir por toda la eternidad.

Padre Marcelo

¡Que feo es murmurar!

¡Es muy feo hablar mal de una persona que no está presente! Jesus va en contra de la murmuración.

Padre Marcelo

¡Bendición especial con la reliquia de Madre Teresa de Calcuta!

La reliquia de Madre Teresa de Calcuta se encuentra en la Parroquia María Reina de la Paz.

Padre Marcelo

¿Estás dispuesto a ser santo?

Que alegría tiene Nuestra Madre cuando sus hijos van a su encuentro para venerarla, honrarla, presentarle sus necesidades y agradecerle por las gracias que les ha concedido.

¡Nuestra Madre es sencilla! El regalo más grande que le podemos hacer es hacernos espacio en nuestras agendas ocupadas y pasar tiempo con ella y con su Hijo Jesús. Es tan sencilla que se alegra y es feliz cuando nosotros rezamos el Rosario, el Ángelus o cuando hacemos Novenas. Ella, que es Mamá y enseñó a rezar a Jesús, se pondrá feliz si tú enseñas a rezar a tus hijos y rezan juntos en familia. Ella estará feliz si priorizas a Jesús en la Eucaristía por sobre todas las cosas, participando de la Santa Misa y yendo a su encuentro en la Adoración Eucarística. Ella se pondrá feliz si ponemos a Jesús en primer lugar en nuestras vidas, porque si lo hacemos seremos felices, porque cuando descubrimos el amor de Jesús y de la Virgen, y le damos el lugar que les corresponde en nuestras vidas, encontraremos la verdadera felicidad y ya nunca nos podremos apartar de ella.

El mundo actual necesita santos, personas como vos y como yo, que seamos testimonio del amor de Jesús en nuestras vidas con nuestro ejemplo de vida. Nuestra peregrinación por esta vida tiene una meta: ¡ser santos! ¿Están dispuestos a llegar a esa meta?

Padre Marcelo

¿Por qué hay tantas conversiones? Mucha gente está volviendo al amor de Dios..

Muchos de los que hemos conocido la “Escuela de María” hemos tenido un proceso de conversión en nuestras vidas. Cuando nos convertimos experimentamos un cambio profundo en nuestro interior, ese cambio es tan grande que muchas veces no encontramos palabras para describirlo.

Lo que sí es seguro es que nosotros lo experimentamos porque cambia nuestra vida, cambia nuestro corazón, cambian nuestros hábitos. Nuestros familiares y amigos nos miran y no entienden lo que nos pasa, y si nos ponemos a pensar racionalmente es lógico que no nos entiendan. ¿Por qué es lógico? Simplemente porque nosotros somos los que cambiamos, no ellos. Hasta que no experimenten lo mismo que hemos experimentado nosotros es muy difícil que lo puedan comprender.

Este fenómeno de las conversiones pasa mucho hoy en día porque estamos viviendo en un mundo que ha sacado a Dios del centro y eso ha hecho que mucha gente viva de espalda a Dios. Vivir de espalda a Dios produce un gran vacío, muchas personas están centradas en aumentar las cuentas en sus bancos, en tener mejores autos, casas más lindas y más grandes. Todos estos bienes aparentes no producen la verdadera felicidad en el corazón.

Tratemos día a día de poner la mirada y el corazón en Jesús, que el sea el centro de nuestras vidas. Pidámosle a la Santísima Virgen que nos ayude a amarlo cada día más y a que seamos verdadero testimonio de su amor para poder contagiar con nuestro testimonio a las personas que tenemos a nuestro alrededor que aún no conocer el amor de Dios.

Padre Marcelo

El Papa avisa: “El diablo está derrotado, no se dejen engañar por él”

Fotos: Papa Francisco ACIPrensa.

En la homilía de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta este martes 8 de mayo, el Santo Padre advirtió que “el diablo sabe qué palabras decir” para seducir a las personas, “y a nosotros nos gustar se seducidos”.

“Él, el diablo, tiene esa capacidad, esa capacidad de seducir”, advirtió. “Por eso es tan difícil de entender que está derrotado, porque se presenta con gran poder, te promete muchas cosas, te da regalos, bellos, bien envueltos. Y podemos pensar: ‘¡Oh, qué bonito!’. Pero tú no sabes qué es lo que hay dentro. Sabe presentar sus propuestas ante nuestra vanidad, ante nuestra curiosidad, y nosotros lo compramos todo, cedemos ante las tentaciones”.

El diablo, continuó el Pontífice, “es peligrosísimo. Se presenta con todo su poder, y sus promesas son todas mentira, y nosotros, como tontos, las creemos. Sabe hablar bien, es capaz de cantar para engañar. Es un derrotado que se mueve como si fuera un vencedor. Sus luces son deslumbrantes como fuegos artificiares, y como tales, no duran, se desvanecen. Por el contrario, la luz del señor es suave, pero permanente”.

Francisco explicó que “debemos estar atentos a no dialogar con el diablo como, por el contrario, hizo Eva: se creyó la gran teóloga y cayó”. Por el contrario, Jesús en el desierto no lo hace, responde con la Palabra de Dios. Por ello, el Papa insistió en que no se puede dialogar con el diablo: “Con el diablo no se dialoga, porque él nos vence, es más inteligente que nosotros”.

En cambio, el Pontífice animó a buscar refugio en la Virgen María ante las acciones del diablo. El diablo “es un condenado, es un derrotado, un encadenado que está a punto de morir, pero es capaz de causar estragos. Nosotros debemos rezar, hacer penitencia, no acercarnos, no dialogar con él”.

“Debemos ir donde la madre, como los niños. Cuando un niño tiene miedo, va junto a la madre: ‘¡Mamá, mamá…, tengo miedo!’”. “Id donde la Virgen, ella nos custodia. Los Padres de la Iglesia, sobre todo los místicos rusos, dicen: en el tiempo de las turbaciones espirituales, hay que refugiarse bajo el manto de la gran Madre de Dios. Ir donde la Medre de Dios. Que ella nos ayude en esta lucha contra el derrotado, contra el perro encadenado para vencerlo”, concluyó.

Fuente: AciPrensa

Diez formas sencillas de consagrarse a la Virgen María y «cambiar radicalmente tu vida entera»

El mes de mayo es tradicionalmente para la Iglesia “el mes de María”. Al llegar ahora el mes de mayo, el padre Broom ha propuesto, en un artículo en Catholic Exchange, “Diez formas de celebrar Mayo, el mes de María”, y así “manifestar nuestro amor y devoción a la Santísima Virgen María en el mes consagrado a ella”.

Éstas son:

1. Consagración
“El primer gesto que deberíamos hacer cada mañana es una oración: la oración de consagración a Jesús por medio del Corazón Inmaculado. ¡Arranca bien el día por medio de María”, afirma el Padre Escobita.

Y recuerda la oración que le dirigía Santa Teresa de Calcuta: “María, dame tu corazón, tan hermoso, puro e inmaculado, tan pleno de amor y humildad que yo pueda recibir a Jesús en el Pan de Vida, amarle como tú le amas y servirLe en el rostro angustiado de los pobres”.

2. Rezar el Angelus o el Regina Caeli
Aunque rezada tradicionalmente a mediodía, el padre Broom recuerda que puede hacerse en cualquier momento de la jornada, estando establecidos sobre todo tres momentos: las 9.00, las 12.00 y las 18.00 horas. “De esta forma santificaremos las horas de la mañana, de la tarde y de la noche por medio de la santa y dulce presencia de María”.

Y nos anima a ello con una frase del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney: “Solo después del Juicio Final podrá María descansar. Desde ahora y hasta entonces, está demasiado ocupada con sus hijos. Servir a la Reina del Cielo es reinar allí, vivir bajo sus órdenes es mejor que gobernar”.

3. Consagrar el hogar y la familia al Corazón Inmaculado de María
El Padre Escobita propone hacerlos mediante una novena de nueve días de Rosarios y oraciones que culminarían “con la bendición, por parte de un sacerdote, de la imagen, el hogar y los miembros de la familia. Con esta bendición y consagración, Dios Padre derramará un aluvión de bendiciones sobre y sobre cada miembro de la familia”

4. Consagración de uno mismo
Nos insta a iniciar ese proceso según las distintas formas conocidas: la de San Maximiliano Kolbe, la de San Luis María Grignion de Montfort, la más moderna del padre Michael Gaitely. “Esa consagración cambiará radicalmente tu vida entera. Y si ya la has hecho, ¡puedes renovarla cada año para profundizar en el tesoro infinito de amor de Dios que obtenemos por medio de María! María tiene poder sobre nosotros en formas que van más allá de nuestra más rebuscada imaginación”.

5. Imita a María
“Cuando queremos de verdad a alguien, queremos conocerle mejor, seguirle más de cerca e imitar sus buenas cualidades, a las que llamamos virtudes”. San Luis María Grignion de Monfort, en su Tratado de la Verdadera Devoción a María, recuerda cuáles son las diez principales virtudes de Nuestra Señora que debemos imitar a modo de utilizarlas luego como “autopista hacia el cielo”. Son éstas:

-Profunda humildad
-Fe viva
-Obediencia ciega
-Oración incesante
-Negación de sí mismo
-Pureza absoluta
-Amor ardiente
-Paciencia heroica
-Amabilidad angelical
-Sabiduría celestial

Como dice el mismo San Luis María Grignon de Monfort, “los mayores santos, los más ricos en gracia y virtud, serán quienes recen con mayor frecuencia a la Santísima Virgen, contemplándola como un perfecto modelo a imitar y como una ayuda poderosa”.

6. En las tentaciones, acude a María
“Nuestra vida es una constante zona de combate, ¡hasta la muerte!”, recuerda el Padre Escobita: “No debemos rezar solos contra el demonio, el mundo y la carne. Al revés: en el fragor de la tentación, cuanto todo parezca perdido, ¡pronuncia el Nombre de María, reza el Avemaría! Si lo haces, todos los poderes del infierno quedarán vencidos”.

María, explica, es “el general del ejército”. A sus órdenes, el enemigo se desvanece. Como decía San Buenaventura, “los hombres no temen tanto a un poderoso ejército enemigo como temen los poderes del infierno el nombre y la protección de María”.

7. María y el año litúrgico
El padre Broom nos invita a conocer la presencia de María en el Cuerpo Místico de Cristo que es la Iglesia a través de su presencia en el año litúrgico, en el que la Virgen tiene un lugar especial. Para ello propone que leamos la carta apostólica Marialis Cultus de Pablo VI, “una obra maestra espiritual, ¡algo que debes leer!”.

8. Leer sobre María
Y hablando de leer, el Padre Escobita recuerda que “una mariología integral y bien fundamentada debe cultivar tanto la doctrina como la devoción”, pues “así como la doctrina sin devoción resulta árida y seca, la devoción sin doctrina puede degenerar fácilmente en sentimentalismo”.

Como remedio, y además del texto antes citado, sugiere la carta apostólica de San Juan Pablo II sobre el Rosario, Rosarium Virginis Mariae, donde invita al mundo a “contemplar el rostro de Jesús a través de los ojos y el corazón de María”. “María es la forma más rápida, breve, fácil y eficaz de llegar a Jesús”, añade el sacerdote.

9. Apostolado mariano
“Conviértete en un ardiente, ferviente y apasionado Apóstol de María”: como San Maximiliano Kolbe, uno de cuyos métodos para difundir la devoción a la Inmaculada era la Medalla Milagrosa, que él regalaba a todos los que podía, a la menor ocasión que se le presentaba, como si fuesen lo que él denominaba “balas espirituales” para ese combate. Explicarla es toda una catequesis sobre la Inmaculada, y si se llama “Milagrosa” “es por la cantidad de milagros que le han atribuido quienes la han usado con fe, amor y confianza en la intercesión de María”.

¿Por qué no ser un apóstol de María siguiendo los pasos de Kolbe? El santo polaco aseguraba que “solo a la Inmaculada le ha sido prometida por Dios la victoria sobre Satanás. Ella busca almas que se le consagren enteramente, y que en sus manos se conviertan en poderosos instrumentos para la derrota de Satanás y la difusión del Reino de Dios”.

10. El Santo Rosario
​​​​Las seis veces (los días 13 de mayo a octubre de 1917) que la Virgen se apareció en Fátima a Lucía, Jacinta y Francisco les insistió en el rezo del Rosario. En la carta citada, San Juan Pablo II le atribuye al Rosario la capacidad de salvar la familia y la paz mundial. El padre Patrick Peyton consagró la frase: “Familia que reza unida, permanece unida, y esta otra, menos conocida: “Un mundo que reza es un mundo en paz”.

¿Por qué no obedecer a la Madre de Dios, a las peticiones de Nuestra Señora de Fátima? “Si lo hacemos, la familia se salvará y alcanzaremos la paz que el corazón humano tanto anhela”, concluye el Padre Escobita su plan para mayo.

Publicado en Cari Filii News.

Ser sacerdote está d+

Ser sacerdote está d+

Tercer aniversario sacerdotal

Hoy estoy cumpliendo mi tercer aniversario de sacerdote o de cura, como lo quieras llamar. Cuando era pibe si había algo que nunca me hubiera imaginado es que iba a ser sacerdote. De niño me podía proyectar y me veía como jugador de fútbol, como la gran mayoría de los niños uruguayos. Más adelante, en la adolescencia, me veía como un hombre de negocios casado y con hijos, pero si había algo que no me esperaba era lo que pasaría después.

En una peregrinación a un santuario mariano, que no se ni cómo llegue ahí, me encontré con el amor de la Virgen y ese episodio cambió mi corazón. Si hay algo que puedo afirmar es que en esa época estaba muy mal, con un gran vacío en el corazón, andaba por la vida sin rumbo, me costaba mucho todo porque no encontraba sentido a nada. Ese encuentro con la Virgen me llevó a conocer a Jesús y después de ese momento nada fue igual. ¡Mi vida cambió para siempre!

Pasé de tener un vacío enorme en mi interior a encontrarle sentido a la vida, pasé de ser un joven triste a tener una gran alegría y muchas ganas de vivir. Obviamente que todo esto no se dio de un día para el otro, sino que me llevó un proceso de algunos años. Pero todo eso que viví fue porque Jesús irrumpió en mi vida y me cambió el corazón y lo hizo por medio de la Virgen.

Después de un tiempo pensé que estaba quedando medio loco, ya que en un momento dado de mi vida sentí en mi corazón que Dios me estaba llamando a ser cura. Enseguida me dije: “¿Yo cura? ¿Jesús vos estás bien? ¿Yo cura? ¡Si vos sabes que los curas no me caen bien!”. Ante ese sentimiento que se metió en mi corazón y el “miedo” que sentía a que Jesús me llame a ser cura salí corriendo e hice todo lo contrario. Seguí saliendo con mis amigos, salíamos de noche, la pasábamos bien, etc. Pero algo en mi interior no estaba del todo bien, ya que seguía experimentando ese llamado a ser cura y no quería responder a esa invitación. Después de pelear con Jesús algún tiempo, le dije que sí y entré al seminario, aunque siempre estaba en mi corazón el pensamiento de que Jesús se estaba equivocando. Me decía: “¿Cómo me va a elegir a mi que soy un desastre? ¿Hay tantos muchachos en la vuelta que tienen tantas virtudes y vos me elegís a mi? ¡Yo voy pero vos te haces cargo!” Y así fue que ingresé al seminario.

Fueron muchos años de formación y de estudio. En esos años fui puliendo mi carácter, me conocí más a mi mismo y me dediqué a rezar más y a ver que era lo que Jesús, por intercesión de la Virgen, quería para mi vida. Después de un tiempo de búsqueda y de oración llegó la etapa de la ordenación sacerdotal y desde ese momento un profundo cambio en mi vida.

El mismo día de la ordenación sacerdotal, cuando llegué a la Parroquia, lo primero que hice fue consagrarle mi sacerdocio a la Santísima Virgen frente a una hermosa imagen que hay en el Jardín de la Parroquia, lo llamamos el “Jardín de la Virgen”, y le dije que no quería hacer nada sin ella; como dice San Luis María Grignon de Montfort me hice un “esclavo de María”.

Después empezaron los sacramentos y ahí empecé a disfrutar de ver como la gracia de Dios se derrama en las personas. Es una experiencia increíble administrar el sacramento de la confesión y poder ver como llega alguien tan triste a causa del pecado y ver como Jesús lo transforma y se va alegre luego de la absolución. ¿Qué les puedo contar de celebrar la Misa? ¡Es lo máximo! ¡Es el regalo más grande y más hermoso! Todos los días espero con ansías el momento de la Santa Misa para poder celebrarla. En mi vida he vivido muchas cosas lindas, muchas emociones y muchos regalos, pero les aseguro que nada se compara con celebrar la Santa Misa.

Si hay algo que no me imaginaba era que iba a ser sacerdote, pero estoy completamente convencido que fue lo mejor que me pasó en la vida. No tengo palabras para agradecerle a la Virgen todo el amor que me dio y como me llevó de la mano al amor de su Hijo Jesús. Jesús es el centro de mi vida, lo amo con locura y no quiero apartarme nunca de su amor.

Cada día estoy más convencido que ser cura está de más y que, si bien, quería ser jugador de fútbol, no se compara con ser cura. Además estoy gordito y no puedo correr ni un bondi, así que menos hubiera corrido una pelota.

¡Gracias Señor por esta vocación tan hermosa que me regalaste! ¡Gracias Madre por haberme llevado de la mano a conocer a Jesús!

Me encomiendo a sus oraciones, no dejen de rezar por nosotros. ¡Los sacerdotes necesitamos de la oración de todos ustedes!

Padre Marcelo